
La basílica de la Sagrada Familia de Barcelona se transformó, el domingo 22 de febrero, en un punto de encuentro para la fe, el compromiso juvenil y la oración universal. En su décima edición, la iniciativa «Sent la Creu» («Siente la Cruz») reunió una reflexión sobre el significado de la cruz hoy, centrándose en este antiguo símbolo cristiano y con especial atención a Camerún, un país marcado por el conflicto y la fragilidad humana.
Organizada por el Secretariado Diocesano de Juventud de la Arquidiócesis de Barcelona, la celebración estuvo presidida por el obispo Barthélémy Yaouda Hourgo, de Yagoua en Camerún, y contó con la asistencia de cientos de jóvenes que compartieron una liturgia de oración, testimonios y reflexiones sobre el valor del sacrificio, la esperanza y la paz. Desde 2008, el prelado ha liderado la diócesis en un contexto marcado por la pobreza, la inseguridad y las flagrantes violaciones de los derechos humanos. Se ha distinguido por su compromiso pastoral, su labor social con los más vulnerables y su firme postura ante los desafíos políticos y sociales del país.
La Comunidad Guineo Ecuatoreana de Barcelona estubo presente en esta importante celebración, en la que, junto con la oración y la reflexión, tambien se realizó una colecta para dar una ayuda económica al prueblo de Camerún.




