
Cuando fue elegido Papa eI cardenal Robert Francis Prevost, el 8 de mayo de 2025, y tomó el nombre de León XIV, a los cronistas del Vaticano no se les escapó el detalle de notar que el nuevo Pontífice tomara el nombre del que es recordado en la Iglesia Católica corno el Papa que puso en valor la Doctrina Social de la Iglesia en los tiempos modernos con la encíclica Rerum novarum, León XIII.
Nos hemos dado cuenta en la corta andadura del Papa León XIV, que de su sensibilidad por las cuestiones sociales, donde la Iglesia se juega su credibilidad y significación, ha dejado clara su preocupación por la justicia social, la inclusión, la sinodalidad y la defensa de los marginados. Por eso, a nadie le debe sorprender si en su visita a Guinea Ecuatorial quisiera estar cerca de los que están encarcelados. Y nos deben resonar a todos las palabras del mismo Señor Jesucristo cuando establece como criterio para entrar en el reino de los cielos dice: «estuve en la cárcel y viste a verme» (Mt 25, 36).
La cercanía de la Iglesia a los marginados y sufridos para promover la dignidad de la persona es una constante en la predicación del Papa León XIV y condensa su preocupación y pensamiento social que esperamos va a ir desgranando a 10 larga de su servicio petrino. Y, en su enfoque misionero, destaca el compromiso con los pobres y emigrantes, porque, dice, «la caridad no tiene fronteras». Y, su concepto de la Doctrina Social de la Iglesia, propone que la Iglesia dialogue con todas las fuerzas sociales, sin pensar que posee la verdad en exclusiva, para responder a las necesidades de los excluidos de la sociedad, por él sueña con una Iglesia que abraza su diversidad global y la lucha por los pobres.
En una sociedad marcada por la violencia y la desigualdad, el Papa Prevost ha denunciado la corrupción y ha defendido en alta voz los derechos humanos. Para él, la Iglesia no debe involucrarse en la política partidista, aunque, matiza, la Iglesia no debe ser indiferente ni ser pasiva cuando se oprime a las personas, cuando los hombres no pueden comer el pan de cada día, cuando están reducidos al silencio y no pueden hablar, cuando se criminaliza a los emigrantes y cuando los verdugos pasan por víctimas.
Esta es la sensibilidad social del Papa que nos viene a visitar. Escuchémosle con atención y esperanza.
EI Señor nos bendiga a todos.
Prof. Dr. José Luis Mangue Mbá, Pbro.



